Las agencias de viajes físicas tienen los días contados, sobre todo en los países más maduros, donde internet ha penetrado en las vidas de las personas y compran a través de la red todo tipo de bienes y servicios. Dentro de 10-15 años difícilmente veremos a una agencia de viajes haciendo reservas de hotel o vendiendo billetes de avión, teniendo en cuenta que a través de internet un comprador potencial puede comparar precios entre cientos de empresas sin moverse de su silla y elegir aquella más económica y rentable. Para visitar 4 agencias de viajes distintas con oficina física puede llevarte toda una tarde. Todas luchan encarnizadamente con precios cada vez más bajos para ganar la mayor cuota de mercado posible.

Las agencias físicas seguramente seguirán vendiendo pero mucho menos, especializándose en viajes largos y lejanos, donde el proceso de comprar y organizar un viaje de estas características por internet se hace más complicado y pesado, necesitando la ayuda de profesionales del sector para que todo salga bien. Pero lo principal es el precio: si ahorro 40 euros haciendo todo el proceso online, lo hago yo mismo. Si la agencia física me ahorrara ese dinero, acudiría a ella.