Una de las grandes preocupaciones que tienen las empresas al crear tienda online es la desconfianza generada por los consumidores, surgida cuando no se sabe cómo va a funcionar el proceso de pago que están a punto de realizar. De todas las formas existentes, habría que ofrecer aquéllas que compensen el riesgo que debe asumir el empresario con la facilidad y comodidad para el cliente.

A continuación, vemos las formas de pago existentes:

1. Recogida en tienda. Se utiliza la tienda online para ver los productos cómodamente desde casa, sus características, comparar precios y disponibilidad. Se paga en la tienda al retirar la mercancía.

Con ello, el vendedor no realiza las gestiones necesarias para el envío del producto.

El inconveniente de esta forma de pago es que, en definitiva, el cliente debe desplazarse a la tienda a recoger el producto; esto es precisamente lo que en cierta medida se intenta eliminar con la compra online, facilitarle al cliente el no tener que desplazarse hasta el local.